Transplante y siembra

Según lo que queramos plantar, podremos utilizar diferentes técnicas para sembrar nuestras semillas. Para elegir eficazmente una de ellas, tendremos en cuenta el terreno que tengamos disponible y el tamaño de la planta. Principalmente existen dos tipos de siembra: directa e indirecta o trasplante.

SIEMBRA DIRECTA

Este tipo se utiliza para cultivar semillas grandes. Emplearemos esta técnica para zanahorias, papas, habas, vainitas, ajos, rábanos, nabos, espinacas… Primero se requiere una previa preparación del suelo incorporando materia orgánica en la parcela. Luego se colocan las semillas en un surco de 5-10cm con una densidad de 5-8 cm entre ellas tapándolas con un poco de tierra, alrededor de tres veces el tamaño de la semilla.

TRASPLANTE

Este método se realiza cuando las semillas se siembran a cubierto en un almacigo para que puedan resistir las condiciones adecuadas para una buena germinación. Cuando las nuevas plantas germinadas tengan varias hojas verdaderas (sin ser cotiledones) y su altura sea superior a la del envase, habrá llegado el momento de hacer el trasplante.

El trasplante se puede realizar en camellones o en surcos.

Trasplante en camellones

La técnica de los camellones consiste básicamente en excavar canales conectados, usando la tierra obtenida para formar camas de cultivo elevadas en que se hacen ollitos para el trasplante. Es importante, una vez puesta la plantita, cubrir sus raíces con tierra compactándola bien. En el caso de la lechuga, por ejemplo, la distancia entre plantita tiene que ser de 30cm para permitirle de refollar. El riego en este caso se aplica en manera localizada (o con cinta de goteo) directamente en el ollado donde hemos trasplantado la plantita. Esto tiene la ventaja de controlar más la difusión de plagas pero de exigir más mano de obra.

Trasplante en surco

Consiste en realizar surcos de alrededor de 15cm de abertura donde colocar el trasplante con la misma técnica vista en los camellones. Aquí el riego se realiza por cinta de goteo o por inundación colocando una manguera o mediante riego manual al principio del surco y dejando que el agua drene hasta el final del surco. Esta técnica de riego nos favorece en termino de mano de obra pero se puede generar más humedad fomentando la difusión de plagas, babosas y pulgones.  


MARIELA GUTIÉRREZ QUISPE – Ingeniera agronóma

Mariela es el Técnico responsable de los huertos escolares en las unidades educativas primarias y secundarias del Municipio de Chipaya.

Trabaja con ASPEm en el Proyecto Chipaya: memorias del agua y del viento desde el 2018.

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